¿Te ha pasado que quieres instalar un nuevo hábito en tu vida y empiezas con toda la energía y de repente, como que esa energía se acaba y no tienes la voluntad de continuar con el nuevo hábito? O ¿Qué te propones un nuevo hábito, pero nunca comienzas? O, ¿Qué de repente, sientes que no es necesario hacer ese cambio en tu vida?
No es casualidad y TODOS pasamos por tremendo proceso a nivel bioquímico, fisiológico y mental a la hora de cambiar un hábito o un patrón de pensamiento o de integrar una nueva forma de vida.
Pues, desde niños, cada vez que aprendemos algo, se generan sinapsis neuronales en nuestro cerebro que quedarán grabadas allí, por lo tanto, en el futuro, cada vez que nos aproximemos a una situación similar, esas sinapsis se generarán recordándonos nuestro aprendizaje.
Es decir, una vez meto la mano al fuego y aprendo que duele, en mi cerebro se crea una sinapsis neural, que es como una autopista en el cerebro, una serie de estímulos eléctricos que generan ciertas respuestas en mí, es decir, la próxima vez que se me ocurra meter la mano al fuego, inmediatamente recordaré el dolor que sentí la primera vez que lo hice y lo evitaré repetir a toda costa…Con el tiempo, voy perdiendo la curiosidad por meter la mano al fuego, dejo de tener esa conversación interior y automáticamente, en un punto de mi vida, sin cuestionármelo simplemente, ya lo sé, las manos NO se meten en el fuego.
Dependiendo de la respuesta generada, normalmente asociamos alguna emoción a esa respuesta, puede ser miedo, tristeza, alegría, curiosidad, cualquier emoción, dentro del contexto, así que ahora cuando veo que alguien pone muy cerca una mano al fuego, mi primera reacción será decir: “¡cuidadooo!” Y mi cuerpo (inconscientemente) se tensionará, recordando el dolor que produce una quemadura.
Cuando siento ese miedo, automáticamente en mi cuerpo se produce cortisol, la hormona conocida, como la hormona del miedo o del estrés.
Es el ejemplo perfecto para el efecto dominó, hay un estímulo y a partir de eso una serie de respuestas, lo que podemos ver, es mi reacción automática de decir: “¡cuidado!”, pero dentro están pasando una serie de mecanismos para generar esa respuesta y en ultimas mantenerme a salvo.
Imagina que cada cosa que has aprendido en la vida, ha generado un patrón a nivel neuronal y luego a nivel físico y fisiológico.
Ya comprendiendo esto, puedes saber el porqué, al generar un nuevo hábito o intentar integrarlo en nuestra vida puede ser tan complejo y muchas veces nos falta voluntad.
¿Por qué al generar un cambio en tu vida, la primera en oponerse es la mente?
Sencillamente porque el trabajo de la mente es mantenerte viva, a salvo, es como un computador, tiene sus programas básicos y al instalar un nuevo hábito (o programa), naturalmente, la novedad, el no saber si duele o si funciona, llega a sacudir a nuestra preciada mente.
Comprenderás entonces, la magnitud de trabajo que le genera a la mente, instalar un nuevo hábito. Lo primero es mostrarle a la mente que hay un camino nuevo. Lo segundo, será, mostrarle que ese camino es “seguro” transitando esa autopista neuronal muchísimas veces y por ultimo caducando la autopista antigua (sí la hay).
¿Pero cómo hacer de esto algo práctico?
- Tener claro el pensamiento que voy a instalar. Ejemplo: Yo soy una mujer próspera. Lo primero es generar la nueva autopista y después de construida, has de transitarla tantas veces como sea necesario para ti y para tu mente para sentir, que es un camino seguro.
- Identificar los patrones de pensamiento que me limitan frente a el nuevo patrón que quiero integrar. Ejemplo: La gente con dinero pierde la cabeza, la gente con dinero es mala, el dinero es peligroso, el dinero fácil es mal ganado, para ser prospera hay que trabajar mucho y no tener tiempo para nada, como mis padres no prosperaron como quisieron yo tampoco lo haré, para ser fiel a ellos, la prosperidad es para otros y no para mi, etc., etc. Lo importante aqui es que te tomes el tiempo de sentarte y hacer una lista, tantas veces como lo sientas necesario.
- Crear un plan para empezar a construir esa nueva autopista neuronal. Ejemplo: haré una meditación diaria en la que me visualice siendo libre de los pensamientos que me limitan y viviendo una vida en la que soy prospera. O repetiré afirmaciones cotidianamente que me recuerden que soy prospera, tu sabrás lo que te funciona, yo siempre digo, entre mas, mejor.
Luego, la repetición es lo que generará la confianza en el cerebro, en el sentido de que, transitaras una y otra vez esa nueva autopista neuronal que ya generaste, diciéndole a la mente, mira, es seguro este camino, de hecho, hasta me hace sentir bien.
¿Cuánto tiempo llevas pensando esos pensamientos que tanto te limitan?, seguramente son años! Así que ten paciencia contigo misma en este camino.
- Integrar la aromaterapia a ese proceso para hacerlo más rápido, eficiente y placentero, ejemplo: El aroma a bergamota está asociado a la prosperidad, cada vez que me esté repitiendo mis afirmaciones inhalaré aceite esencial de bergamota vinculando en mi subconsciente ese aroma a la sensación de prosperidad.
Esta parte es hermosa, es ciencia, que para mí es magia.
Gracias a las moléculas taaan volátiles de los aceites esenciales, éstas, trabajan directamente a nivel de tu sistema límbico, que es la parte más primitiva de tu cerebro, es allí en donde se alojan tus memorias, incluso las más profundas, las que conscientemente no recuerdas, pero que si generan ciertas respuestas de tu parte en tu cotidianidad.
Las moléculas de aceites esenciales llegan a tu sistema límbico a través del sentido del olfato, generando así una respuesta a nivel de neurotransmisores, estimulando la producción inmediata de serotonina, dopamina, endorfinas y otras moléculas que te generan, concentración, alegría, amor, compasión, porque si no lo sabias, cada vez que producimos ciertas hormonas se produce una emoción, como en el ejemplo anterior del cortisol, conocido como la hormona del miedo y el estrés.
Además, esta científicamente comprobado que los aceites esenciales tienen un efecto directo en el proceso de neurogénesis (producción de nuevas neuronas), conocido por ser un proceso lento, los aceites esenciales aceleran el proceso,.
Y finalmente, dado que nuestra memoria olfativa es tan efectiva, por ejemplo, ¿te ha pasado que te pasa una persona de cerca y lleva el perfume de alguien que conoces e inmediatamente lo relacionas?, sabes que ese es el perfume que usaba tu mama, tu papá, tu pareja, etc.
Esa es tu memoria olfativa, inmediatamente reconoce el aroma y genera en ti un recuerdo y la emoción ligada a ese recuerdo, esto es llamado, anclaje aromático.
¿Qué tal si en tu proceso de integrar un nuevo hábito o patrón de pensamiento a tu vida haces un anclaje aromático conscientemente?
Es decir, ¿Qué tal sí le dices a tu mente: “la próxima vez que huela este aroma me sentiré segura de mi misma” o, “la próxima vez que inhale esta aroma recordaré que soy una mujer próspera”, etc, así con lo que se te ocurra y entonces empiezas a generar tu nuevo patrón de pensamiento vinculándolo a un aroma de un aceite esencial, que además te ayudara en el proceso de neurogénesis e impactará directamente la bioquímica de tu cerebro?
Ya entenderás porque te digo que se siente como algo mágico, o bueno, tal vez soy yo, que cada día me enamoro más del mundo de las plantas y las herramientas que nos ofrece.
- Ser constante en el proceso, una vez construida la autopista comprometete a seguir transitándola cotidiana y constantemente, hasta que ese pensamiento se convierta en tu realidad.
- Disfrutar del resultado. Un proceso maravilloso que te llevara cada día más cerca de expresar tu mejor versión, espero que esta información te sirva, que te permitas explorarte más profundamente y que nos permitas ver tu mejor versión.
En Yerbaterra, hemos creado nuestros hermosos perfumes para el aura, que vienen con meditaciones y videos cortos en los que te explico más profundamente como conectar con tu parte sabia, confiada, creativa, prospera y empoderada, todo el metodo basado en la información que acabas de leer, si quieres saber mas visita la sección de perfumes para el aura aquí.